Más de 30 mil bolivarenses votan para definir los candidatos a la Intendencia y el Concejo Deliberante

POR OSCAR BISSIO

Las elecciones de este domingo en Bolívar dejarán como resultado la construcción del escenario de cara a las generales de octubre. Las PASO en Bolívar, así como las que se realizarán en la provincia y el país presentan un final abierto. 

Sin datos certeros, con encuestas truchas, protecciones mediáticas y ejércitos de trolls, el electorado no cuenta con las herramientas necesarias para hacer un pronóstico. Por lo tanto “hasta el día de la vela no se sabrá quién es el muerto”.

No hay certezas, pero hay indicios. Competirán en Bolívar cuatro precandidatos conocidos y experimentados en la lid política nativa. Cada uno, en distinta longitud, posee una base de votos propios, y serán los independientes quienes definan las supremacías.

A veces los días nublados no cuajan en aguaceros y -sin embargo- durante el día más claro puede llover. Eso es cuasi privativo de las contiendas eleccionarias bolivarenses, según narra la historia y la estadística.

En esos pergaminos, figuran victorias aplastantes de Juan Carlos Simón en medio de una hegemonía kirchnerista. Triunfos de José Gabriel Erreca justo en el apogeo de la mega obra pública de Bali Bucca. Por eso no hay puntos de referencia. Lo único claro es que las disputas locales se municipalizan naturalmente sin depender de las tracciones de las otras instancias. 

La utilización de la tijera por parte del prosélito vernáculo es un comportamiento común y de costumbre que hace tambalear cualquier intento de vaticinio.

Pareciera, según testimonios, que a muchos no les interesan los indicadores de la economía que dan cuenta de una recesión galopante que acucia a la Argentina y a sus habitantes menos poderosos.

Que detrás de la crisis se esconden todos quienes quieran negarla. Pero la crisis existe; es real y comprobable.

La crisis es nada menos; y sucede en contraposición con lo fantástico e ilusorio. Y la responsabilidad es del gobierno nacional.

En la Argentina hay pobreza, hambre, familias sin los servicios esenciales, sin acceso a la dignidad e ignoradas por el Estado. Un Estado devenido en trampolín de los recursos hacia un vacío de letal especulación financiera.

Eso es indiscutible; eso pasa y puede verse.

Pero Bolívar es un mundo distinto. Una aldea en transición que debe obligatoriamente advertirse a sí misma que hay que revisar las piedras fundacionales que caracterizaron los primeros 100 años de vida. Hace 41, que a pesar de algunos intentos, no logra diversificar su economía con la incorporación de un polo industrial verdadero y la proyección de tecnología. Dos pilares esenciales para cualquier pueblo que tenga vocación de persistir dentro del nuevo tiempo.

Los cuatro precandidatos son jóvenes y seguramente ya cuentan con algunas ideas afines a estas necesidades pero aún les falta comunicarlo y plasmarlo. Pareciera que dependen demasiado del hecho de decir lo que la mayoría quiere escuchar en vez de efectuar directamente una gran propuesta superadora y revolucionaria.

A favor, Marcos Pisano, se metió en el corazón del ciudadano mediante una clara presencia en las instituciones a las que siguió de cerca. Igualó la alta vara dejada por Bali Bucca que no es poco y redujo el nivel de crítica que sufría su antecesor desde algunos sectores ligados al agro. No son más votos, no obstante. Son menos críticas.

Domó con sapiencia un presupuesto minimizado al 50% y apostó fuerte a la única posibilidad que tenía para mostrarse: la obra pública local. No mega obras, pero necesarias para los ojos del habitante. Si los vientos cambian arriba, su proyecto seguramente va a ir por un carril que se vincule más al desarrollo.

Su verdadero proyecto y su equipo de trabajo más genuino se verá si el pueblo lo homologa en octubre como el intendente electo por la voluntad popular hasta diciembre de 2023.

José Gabriel Erreca quiere revancha. Y esta quizá es su última oportunidad para concretar lo que no pudo en 2011. A pesar de las dificultades nunca dejó de ser el líder de la oposición y este domingo podrá resetear sus chances. Conserva un capital político importante y la contienda dilucidará en que niveles se encuentra.

Después de su victoria legislativa de 2017 su candidatura parecía algo absolutamente natural, pero en ese lapso aparecieron inesperados escollos que sorteó con resultados relativos.

Uno de estos obstáculos en el camino de JGE tiene nombre y apellido: Juan Carlos Morán que reflotó su sueño personal de ser intendente y tratará de convertirse en candidato a partir del domingo a la noche. No le será fácil al hombre de La Protectora que regresó para pelear por su objetivo, pero un resultado adverso no le afectará tanto como a José Gabriel y lo dejará vivo, salvo una catástrofe; léase una elección pobrísima en votos.

Miki Francisco completará la grilla de partida hacia el horizonte municipal con la finalidad de pasar los 400 votos que necesita para jugar en las generales de octubre.

Hoy se vota y la Democracia está de parabienes. Y sin duda en cada voto irá una idea sobre el Bolívar que pretendemos para los próximos años.

 

 

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